Rodada en hebreo, latín y arameo, se convirtió en un gran éxito de audiencia en 2004, y una de las razones principales fue el morbo que generó el propio director, un antisemita reconocido.
Mel Gibson muestra de una manera demoledora y de extrema crudeza las torturas a las que fue sometido Cristo, pero con gran maestría, como ya pudimos apreciar en su anterior film, Braveheart.
Extraordinariamente dirigida, exquisitamente fotografiada por Caleb Deschanel (The Black Stallion, The Natural o The Patriot) y muy bien interpretada por Jim Caviezel; fue nominada a 3 premios Oscars, fotografía, maquillaje y banda sonora. Esta ultima corrió a cargo del californiano John Debney, que compuso un primoroso score, sublime, poético y de una sensibilidad desgarradora, alejándose de las típicas y clásicas composiciones religiosas. Sobresalen los temas "Mary goes to Jesus", "Crucifixion", y "Resurrection".
Una gozada.
Un Saludo. Juan R.
Una bellísima música. Me gustan estas bandas sonoras poco convencionales.
ResponderEliminarUna magnífica elección Juan.
Un saludo